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El Rey poeta Nezahualcóyotl creía que aquel que hiciera daño a una mujer merecía la muerte

Es quizás uno de los gobernantes prehispánicos más conocidos y recordados. Y es que no es para menos pues, además de ser un gran poeta, su poderío se caracterizó por ser honorable y justo con un sector de la población que fue invisibilizado o denigrado en otras culturas, es decir, el de las mujeres.


Nezahualcóyotl condenó severamente el mal comportamiento de sus súbditos. Y, entre esas faltas, hacerle daño a una mujer podía causar la muerte.

Las leyes de Nezahualcóyotl

También recordado como el Rey Poeta, durante su gobierno, Nezahualcóyotl, 

instauró 80 leyes que dictaban severas sentencias a todos aquellos que faltaran al buen comportamiento. Estas quedaron registradas en la Historia de la Nación Chichimeca de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl.


El músico francés Vincent Lhermet quedó sorprendido con la cultura prehispánica y por ello creo “Cantares Mexicanos”, una producción que integra la narración en náhuatl y español de los cantos del poeta Nezahualcóyotl (1402-1472)


Justo en el capítulo XXXVIII podemos encontrar los castigos destinados a aquellas personas que infringieran las normas. En estas leyes, según Ixtlilxóchitl, “se castigaban todos los delitos y pecados“.

Un ejemplo de reprimenda es la que sufrían los traidores al rey. Aquellos eran descuartizados y sus casas saqueadas y destruidas. Además, sus hijos y todos los miembros que vivieran con él se convertían en esclavos durante cuatro generaciones consecutivas.


Hacerle daño a una mujer ameritaba la muerte como castigo

Las mujeres, a diferencia de otras culturas y comunidades, eran reconocidas y protegidas durante el mandato del Rey Poeta. Prueba de ello es que, dentro de las 80 leyes estipuladas, se estableció que las mujeres podían separarse legalmente de sus maridos si aquellos les incumplían (por ejemplo, si eran flojos).

Igualmente, si el hombre incurría en una infidelidad o se emborrachaba, era condenado a muerte. Lo mismo sucedía en caso de violación pues, sin importar el parentesco, el culpable moría ahogado, ahorcado o a garrotazos.

Las mujeres no eran inmunes a las leyes

Es importante hacer énfasis en que las mujeres no eran las protegidas absolutas de Nezahualcóyotl o inmunes a la dureza de su justicia como podría pensarse. De hecho, en la misma Historia de Ixtlilxóchitl se estipulan leyes como las siguientes:

“Al adúltero si se le cogía el marido de la mujer en el adulterio con ella, morían ambos apedreados; y si era por indicios o sospechas del marido y se venía a averiguar la verdad del caso, morían ambos ahorcados”

Historia de la Nación Chichimeca

Era así que los súbditos de buen comportamiento –sin importar que fueran mujeres, hombres, niños, niñas o personas de la tercera edad– eran protegidos por las leyes de Nezahualcóyotl. Aunque, algunas veces, los inocentes eran castigados por las faltas de sus familiares.

Fuente: www.mexicodesconocido.com.mx

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